Prevención del Delito Juvenil

El aumento de la delincuencia ha incrementado también el interés público y estatal por abordar sus causas subyacentes, sin embargo, muchas estrategias siguen centradas en una prevención general, dejando un vacío importante en el tratamiento de la delincuencia juvenil, fenómeno que requiere ser atendido especialmente desde una perspectiva integral, para así lograr que desde diversos ámbitos se pueda intervenir en grupos de jóvenes en riesgo antes de que se consoliden conductas delictivas.

Teniendo lo anterior en consideración, Trasher, M. F. (2010), señala que tanto criminólogos, trabajadores sociales, educadores como legisladores suelen fracasar al no comprender el principio fundamental de la prevención, el cual radica en que un programa preventivo, para ser realmente organizado y exhaustivo, debe surgir del conocimiento profundo del área o grupo específico que se busca intervenir, pues solo así es posible entender por qué en determinada comunidad o entre ciertos grupos se concentra una mayor proporción de personas que terminan involucradas en la delincuencia o el crimen. (p.112).

De este modo, se plantea que para desarrollar una estrategia integral de prevención es indispensable contemplar tres niveles de intervención, clasificados en primaria, secundaria y terciaria, lo cual cobra aún mayor relevancia al trabajar con población juvenil, ya que al orientar las acciones conforme a los objetivos propios de cada nivel se puede favorecer el desarrollo positivo de los jóvenes, fortalecer su resiliencia frente a contextos de violencia y delincuencia, reducir los riesgos en aquellos que se encuentran en situaciones vulnerables y potenciar los factores de protección que, en última instancia, contribuyan a interrumpir trayectorias delictivas y fomentar el desistimiento del crimen.

Ahora bien, la cuestión central es cómo articular estos enfoques dentro de una estrategia integral, y en este sentido se propone el deporte como eje fundamental, ya que, de acuerdo con diversos planteamientos teóricos, su práctica puede incorporarse y adaptarse eficazmente a las acciones de prevención del delito, permitiendo alcanzar resultados concretos y avanzar hacia el propósito esencial de reducir la criminalidad. 

Imagen 1. Pelotas deportivas. (Vector Stock, s/f).

Así mismo, un aspecto relevante en este tipo de iniciativas radica en el creciente interés de diversos actores por participar en procesos de coordinación y cooperación interinstitucional, debido a que se integran esfuerzos entre sectores públicos, privados, comunitarios, educativos, grupos deportivos, fuerzas policiales y el sistema de justicia penal para promover actividades deportivas como estrategias de prevención del delito, lo cual amplía considerablemente los espacios en los que estas acciones pueden implementarse, abarcando desde escuelas, colegios y comunidades marginadas, hasta parques, centros recreativos, penitenciarios y espacios públicos urbanos donde los jóvenes puedan involucrarse de manera positiva.

Tomando como referencia las consideraciones expuestas anteriormente, a continuación, se explorará cómo los distintos niveles de intervención, articulados con programas deportivos, pueden contribuir a abordar el fenómeno delictivo en coherencia con el enfoque y los objetivos específicos que orientan cada uno de ellos:

Nivel de intervención primario

La prevención primaria, de manera general, busca evitar la delincuencia actuando de forma amplia sobre la sociedad, promoviendo el bienestar colectivo y atendiendo factores que, a largo plazo, podrían derivar en conductas delictivas, pues a diferencia de otras formas de prevención, sus estrategias no se dirigen a personas específicas con problemas, sino que se enfocan en reducir condiciones sociales, económicas o ambientales que aumentan el riesgo de que alguien se involucre en actos delictivos o sea víctima de ellos, con el objetivo de crear entornos seguros y protectores desde las etapas tempranas de la vida.

En el contexto de la prevención del delito juvenil, el deporte, como intervención primaria, no tiene como objetivo principal evitar directamente el delito, sino que se plantea como una herramienta clave para que niños y jóvenes adopten estilos de vida más saludables, fortalezcan su autoestima y encuentren espacios positivos que los mantengan alejados de influencias negativas, fomentando el desarrollo personal, la integración y la participación social, así como la construcción de comunidades más unidas, ya que los programas en este nivel buscan también superar desigualdades, como la falta de acceso al deporte en comunidades desfavorecidas por la marginación.

Por ello se recomienda emplear enfoques conocidos como “deporte plus”, en los que las actividades no se centran únicamente en la salud o el entretenimiento, sino que se transforman en espacios donde se enseñan valores, habilidades sociales y competencias útiles para la vida cotidiana, al mismo tiempo que se promueve la educación y el aprendizaje

En este sentido, el deporte, en el nivel primario de prevención, debe contribuir a crear espacios donde niños y jóvenes se sientan protegidos y motivados, se fomente la inclusión a través de la participación activa, se fortalezcan los procesos educativos tanto formales como informales, se impulse la construcción de resiliencia individual y comunitaria mediante el aprendizaje compartido y el pensamiento crítico, y se generen oportunidades para que los jóvenes asuman roles de liderazgo, desarrollando confianza y sentido de pertenencia.

En la siguiente noticia se expone cómo en Barranca, Puntarenas, una de las zonas más vulnerables del país donde la inseguridad y la violencia afectan la vida de miles de jóvenes, se ha lanzado la campaña “Tacos y Bolas”, cuyo propósito es brindar a los jóvenes la oportunidad de jugar con equipo adecuado, hacerlos sentir vistos y demostrar que merecen un futuro mejor y más grande que las dificultades que enfrentan cada día debido a la violencia en su comunidad, planteando el deporte como una forma de escapar de la tragedia y construir algo positivo para sus vidas.

Link para ingresar a la noticia: El poder transformador del deporte en zonas vulnerables: Una llamada a la solidaridad

Nivel de intervención secundario

La perspectiva de la prevención secundaria, en general, se centra en acciones dirigidas a grupos vulnerables que presentan un riesgo elevado de involucrarse en actos delictivos o de convertirse en víctimas de delitos, riesgo que suele estar relacionado con contextos difíciles o experiencias adversas, como problemas familiares, carencias emocionales, dificultades escolares, consumo de sustancias o falta de redes de apoyo, por lo que su propósito es intervenir de manera temprana y específica para evitar que estos factores desemboquen en comportamientos delictivos o situaciones de victimización.

En este contexto, para los niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, la prevención secundaria busca, en primer lugar:

  • Ofrecer espacios donde se sientan seguros y alejados de ambientes violentos o peligrosos, permitiendo que se relacionen de forma constructiva.
  • Fortalecer la inclusión social ayudando a crear vínculos sanos, reducir sentimientos de aislamiento y contrarrestar dinámicas de discriminación.
  • Utilizar actividades deportivas desde el ámbito educativo para reforzar habilidades sociales, emocionales y cognitivas, promoviendo el compromiso con la escuela y el aprendizaje continuo.
  • Contribuir, en términos de resiliencia, a que los jóvenes gestionen emociones, superen dificultades y adopten comportamientos más positivos y solidarios.
  • Potenciar el liderazgo y el empoderamiento juvenil, brindándoles herramientas para tomar decisiones constructivas y alejarse de situaciones que puedan derivar en delitos o violencia.

No obstante, para que este enfoque sea efectivo, es fundamental diseñar los programas de forma estratégica y adaptada a las características y necesidades específicas de los jóvenes con quienes se trabaja, definiendo claramente el papel que desempeñará el deporte dentro de la intervención y cómo sus actividades contribuirán de manera concreta a los resultados esperados en la prevención de la delincuencia.

El nivel de intervención terciaria

La intervención terciaria orienta sus acciones de prevención del delito a evitar que quienes ya han cometido delitos reincidan y a apoyarlos para dejar atrás la vida delictiva, incorporando en este proceso la participación del sistema de justicia.

Estas intervenciones se basan principalmente en programas comunitarios que respalden la reinserción y generen cambios reales en la vida de los jóvenes involucrados en delitos. Para fortalecer dichas intervenciones, se plantea que la integración del deporte puede ser una vía para ofrecer experiencias positivas de transición y ayudarlos a construir una identidad diferente, más saludable y alejada de su pasado delictivo, de modo que se busca:

  • Brindar entornos seguros donde los jóvenes se sientan respetados y comprendidos, reduciendo el estigma y la exclusión social, y usando el deporte como vía para reforzar valores, habilidades sociales y la convivencia tanto individual como comunitaria.
  • Fomentar la inclusión social mediante programas deportivos que ayuden a crear relaciones positivas, fortalecer el sentido de pertenencia y transformar las redes sociales de los jóvenes, alejándolas de influencias negativas.
  • Impulsar el desarrollo educativo más allá de lo básico, promoviendo competencias laborales, formativas y de voluntariado que amplíen sus oportunidades de empleo y participación activa en la sociedad.
  • Fortalecer la resiliencia, ayudando a los jóvenes a construir una identidad basada en valores prosociales, comportamientos constructivos y mayor confianza en sus capacidades.
  • Empoderar a los jóvenes, acercándolos a modelos positivos y mentores que refuercen su motivación para mantenerse alejados de entornos delictivos.

Del mismo modo, es fundamental que todas estas iniciativas de rehabilitación y reinserción estén diseñadas de manera personalizada, teniendo en cuenta las características individuales, el entorno, las experiencias previas y las relaciones sociales que han marcado la vida de cada joven antes de su paso por el sistema penal.

En el siguiente video se muestra cómo en un sistema penitenciario que busca impulsar el desarrollo educativo, se capacita a los internos y se les facilita el acceso a empleos como promotores deportivos, esta iniciativa forma parte de un programa deportivo integral que los lleva a parques y zonas marginadas para promover la actividad física, presentándolos ante la sociedad como promotores capacitados y reformados con el objetivo de evitar que sean discriminados:

Video 1. El deporte les abre las puertas de la prisión. (El Universal, 2012).

De acuerdo con Collison, H. R. (2022), la integración del deporte como estrategia para la prevención del delito puede tener un alto impacto, pero para que su diseño se adapte y aplique como política pública debe prestar suma atención a diversos elementos, entre ellos, basarse en métodos probados, definir claramente la población y comunidad objetivo, identificar los tipos de delitos, así como los factores de riesgo y protectores, considerar las necesidades, dependencias y edades de los participantes, involucrar a las asociaciones y actores que desean cooperar y especialistas en prevención del delito, y, lo más importante, definir indicadores claros que permitan el seguimiento y evaluación de los proyectos. (p.11).

Planteando que, basándose en dichos elementos, estos programas pueden convertirse en una estrategia mucho más amplia para la prevención del delito, especialmente en la prevención de la delincuencia juvenil, siempre que estén fundamentados en teorías de cambio que permitan vincular el impacto mediante evaluaciones y aprendizajes, contribuyendo así a generar información eficaz que facilite el desarrollo de nuevas estrategias para diversos contextos bajo la línea de la integración del deporte.

Referencias bibliográficas

Collison, H. R. (2022). Prevención de la delincuencia y la violencia juvenil a través del deporte. Guía de políticas. Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). https://www.unodc.org/lpomex/uploads/documents/Publicaciones/Prevencion-del-delito-y-justicia-penal/241031_TM1440_SCORE_Policy_Guide_ES_WEB_COMPLETE_compressed.pdf

El Universal. El deporte les abre las puertas de la prisión. [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=vsULyWH8aiM

La República. (2025). El poder transformador del deporte en zonas vulnerables: Una llamada a la solidaridad. La República. https://www.larepublica.net/noticia/el-poder-transformador-del-deporte-en-zonas-vulnerables-una-llamada-a-la-solidaridad

Trasher, M. F. (2010). La delincuencia y la prevención del delito. Delito y Sociedad Revista de Ciencias Sociales. Universidad de New York. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3728836 7957-libre.pdf

(VectorStock, s/f). Pelotas deportivas. [Imagen]. https://www.vectorstock.com/royalty-free-vector/colorful-sports-balls-for-kids-vector-536921

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