Prevención en Delitos Informáticos para Poblaciones Vulnerables

La tecnología informática llegó para quedarse y se ha convertido en una herramienta fundamental en la vida cotidiana de las personas y de la sociedad en general, pues el uso de dispositivos móviles e internet ha abierto una puerta con una gran cantidad de posibilidades de conectividad y conocimiento, sin embargo, este proceso tecnológico y evolutivo también ha supuesto nuevas formas de delinquir, en donde se observa una diversificación tanto de delitos tradicionales adaptados al entorno digital como de la aparición de nuevos hechos ilícitos.

En este mismo sentido, la aparición de estos delitos también conlleva ciertos peligros, pues hace unos años las personas podían tener la certeza de que nadie podía acceder a información sobre sus vidas privadas, pero en la actualidad el surgimiento de estos riesgos ha generado una amenaza constante en la vida de las personas y las comunidades, quienes se ven expuestas a la violación de la privacidad, el robo de identidad, los fraudes, la difusión de información falsa, el sabotaje y muchas otras acciones que pueden asociarse tanto a la gran diversificación de delitos existentes como a la aparición de nuevos bajo dicha modalidad.

Imagen 1. Ladrón Cibernético. (Vector Stock, s/f).

A su vez, de acuerdo con Bonilla, R. P. (2019), uno de los mayores retos que surgen con el constante proceso evolutivo de este tipo de delitos es que las legislaciones no logran adaptarse para regularlos, debido a la constante innovación, invención y desarrollo de técnicas que se emplean para la consumación de hechos ilícitos, por lo que tanto la satisfacción de las necesidades de vigilancia y control en la sociedad como la regulación de este tipo de conductas pueden verse limitadas, ya que no son fáciles de tipificar ni de establecer la protección de nuevos bienes jurídicos, porque en ocasiones los daños son intangibles. (pp. 222 – 223).

Ahora bien, a pesar de que los delitos informáticos se han convertido en una manifestación cada vez más común, afectando a personas, comunidades, empresas y gobiernos como víctimas, diversos resultados basados en encuestas demuestran que existe una falta de familiaridad entre los habitantes respecto a lo que son los delitos informáticos y a los temas relacionados con la prevención de riesgos y amenazas, lo que genera preocupación, ya que esta situación puede hacer que sean más vulnerables ante delitos informáticos.

Tabla 1. Familiaridad con los delitos informáticos. (Montes, V. J., Álaba, Z. B., Basurto, V. E., y Zambrano, R. A., 2024).
Aunque la información específica sobre los grupos más afectados puede variar según el contexto y los estudios, se reconoce que entre los sectores que suelen considerarse más vulnerables ante este tipo de delitos se encuentran los adultos mayores, las personas que habitan en comunidades rurales, así como los niños, niñas y adolescentes, quienes pueden tener menos acceso a información o a recursos que les permitan protegerse de los riesgos asociados al entorno digital.

En el siguiente video se explica cómo los ciberdelincuentes seleccionan principalmente a personas adultas mayores para cometer delitos informáticos, ya que no cuentan con mucha experiencia en el manejo de datos digitales y, por tanto, no tienen tanta precaución:

Video 1. Ciberdelincuentes enfocan operación en adultos mayores. (El Universal, 2022).

Por tanto, en función de lo anteriormente mencionado, se destaca la necesidad de establecer medidas de protección y procesos de capacitación que permitan combatir las amenazas que suponen estos delitos tanto para los grupos vulnerables como para la sociedad en general, ya que es fundamental contar con acciones adecuadas y orientadas a la protección de los datos personales, así como a la prevención de los riesgos asociados a estas nuevas formas de criminalidad.

No obstante, antes de hacer énfasis en qué tipo de medidas de prevención resultan necesarias y pertinentes ante dichos contextos, es importante tener en consideración que, al abordar el tema de los delitos informáticos, existe una clasificación a nivel nacional que distingue entre aquellos casos en los que la informática es utilizada como medio para la realización de la acción delictiva y aquellos en los que la informática constituye el objeto mismo de la acción delictiva.

En este sentido, la informática como medio para cometer delitos comprende, por ejemplo:

  • Delitos sexuales, como la producción o distribución de pornografía o el contacto con menores a través de medios electrónicos.
  • Delitos contra la intimidad, como la interceptación de comunicaciones o el acceso no autorizado a mensajes privados.
  • Delitos contra la identidad, como la suplantación de identidad o el uso indebido de datos personales.
  • Delitos contra la propiedad, como la extorsión o las estafas cometidas mediante plataformas digitales.

En cuanto a la informática como objeto del delito, se incluyen:

  • Ataques dirigidos a sistemas informáticos, datos o infraestructuras tecnológicas.
  • Sabotaje informático o daño deliberado a sistemas o archivos.
  • Instalación o propagación de programas informáticos maliciosos (malware).
  • Suplantación de páginas falsas con fines fraudulentos.
  • Acciones destinadas a facilitar la comisión de otros delitos informáticos.

Es por ello, ante este tipo de delitos, resulta fundamental pensar en estrategias concretas que permitan reducir los riesgos, especialmente en los grupos más vulnerables, ya que, si se tiene en consideración lo expuesto por Bonilla, R. P. (2019), en el país las discusiones para prevenir y regular este tipo de conductas se centran principalmente en una perspectiva jurídico-penal, enfocada sobre todo en la definición de competencias dentro del proceso penal (p. 224).

Y como ocurre con el fenómeno criminal en general, la prevención de este tipo de delitos no depende únicamente de las leyes, sino también de la información, la educación y el acompañamiento que reciban las personas para desenvolverse con mayor seguridad en el mundo digital.

Así que, teniendo en consideración que la necesidad radica en la protección de personas, grupos y comunidades vulnerables, las estrategias enfocadas principalmente en la informática como medio para cometer delitos requieren estar orientadas hacia:

  • Establecer una capacitación básica como acción preventiva, para que las personas reconozcan señales de riesgo, como mensajes sospechosos, enlaces desconocidos o solicitudes inusuales de información personal.
  • Realizar campañas de sensibilización que expliquen de manera sencilla cómo ocurren estos delitos y qué hacer para evitar caer en engaños, especialmente dirigidas a adultos mayores y niños.
  • Definir líneas de acción en conjunto con las escuelas y las familias, para que niñas, niños y adolescentes aprendan a proteger su privacidad en redes sociales y a no compartir información sensible con desconocidos.
  • Brindar asesoría en comunidades rurales, que permita un mayor acercamiento a información y recursos de protección y prevención.
  • Elaborar guías que destaquen la importancia del uso de herramientas de seguridad digital, como contraseñas seguras, autenticación en dos pasos y actualizaciones periódicas de dispositivos y aplicaciones.

Por su parte, en los casos donde la informática es el objeto directo del delito, también es importante implementar medidas de protección dirigidas a la infraestructura tecnológica, especialmente en espacios como centros educativos, organizaciones comunales o instituciones públicas que brindan servicios digitales a poblaciones vulnerables, con acciones clave que tengan sentido en cuanto a:

  • Instalar software de seguridad actualizado, para proteger los equipos frente a virus y otros programas maliciosos.
  • Realizar copias de seguridad frecuentes, para prevenir la pérdida de información crítica ante un posible ataque.
  • Mejorar el control de acceso a los sistemas, mediante contraseñas seguras y niveles de autorización diferenciados según el perfil del usuario.
  • Brindar capacitación básica, para que las personas puedan identificar señales de sabotaje, suplantación o manipulación de sistemas.
  • Establecer una supervisión periódica de la red y los dispositivos, con apoyo de personal e instituciones especializadas en ciberseguridad.

En la siguiente noticia se muestra cómo, ante un aumento del 184 % en los delitos informáticos durante los primeros cuatro meses de 2025 en el país, parte de esta situación se debe a la negligencia o desconocimiento de los usuarios, y como respuesta se ha lanzado la campaña “Es hora de tomarse en serio su seguridad digital”, que busca principalmente educar y concientizar a la población sobre los peligros del entorno virtual y las buenas prácticas para protegerse, por lo que si desea conocer los contenidos y recursos disponibles, puede ingresar al enlace.

Link para ingresar a la noticia: Delitos informáticos se disparan en Costa Rica

A pesar de que se realizan acciones como las mencionadas anteriormente, se destaca que las estrategias en el país deberían desarrollarse de manera interinstitucional, ya que las que existen actualmente se implementan de forma aislada, dejando de lado la cooperación y la articulación necesarias para la prevención, persecución y sanción de este tipo de delitos. Además, el Organismo de Investigación Judicial aún requiere fortalecimiento en aspectos como normativa, procedimientos, guías y otros elementos que permitan salvaguardar la integridad de las investigaciones y las pruebas, por lo que la respuesta institucional en estos ámbitos sigue rezagada frente a la evolución constante de las modalidades delictivas en los delitos informáticos.

Referencias bibliográficas

Bonilla, R. P. (2019). El Espectro Actual de los Delitos Informáticos. Revista Judicial, Poder Judicial de Costa Rica, 126, 220 – 225.

El País cr. (2025). Delitos informáticos se disparan en Costa Rica. Elpais.cr. https://www.elpais.cr/2025/06/09/delitos-informaticos-se-disparan-en-costa-rica/

El Universal. (2022). Ciberdelincuentes enfocan operación en adultos mayores. [Archivo de video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=WxLh5kCsLUc

Montes, Vera. J., Álava, Z. B., Basurto, V. E. y Zambrano, R. A. (2024). Estudio de Delitos Informáticos en la Comunidad “Mococha”: Causas y Prevenciones. Maestro y Sociedad, (Número Especial Vinculación Sociedad y Educación), 142 – 150. https://maestroysociedad.uo.edu.cu/index.php/MyS

Vector Stock. (s/f). Ladrón Cibernético. [Imagen]. https://www.vectorstock.com/royalty-free-vector/cyber-thief-bitcoin-attack-vector-20745941


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